La tolerancia es la clave. ¡Seamos tolerantes! Yo, presidente de la asociación de tolerantes a la lactosa y a la fructosa de ave, os digo: ¡SED TOLERANTES! Es más, ¡Tolerad la Sed! Hay que ser tolerantes, por favor.
- Y tú, ¿qué opinas?
- Pues yo me paso por el forro del polar tu opinión. Mi forma de pensar es leña con los tolerantes. Abajo la tolerancia. ¡IN-TO-LE-RAN-CIA!
- Pues...
- Más te vale callarte, porque a los tolerantes les doy duro en la nariz y la sien.
- Sin problema. Yo tolero también tu postura.
- Ea po toma.
Yo respeto todo y a todos. Soy el más respetuoso del mundo. Tenemos que respetar a aquellos que piensan diferente; a los que opinan distinto y no son iguales para hoy. Yo, permíteme la expresión, soy el respeto mismo. Yo y el respeto somos la misma cosa.
Respetemos a todas las ideas y a aquellos que piensan distinto. El respeto es la clave de la convivencia en paz. Respetemos a la gente, no seamos lerdos palurdos. RES-PE-TO. Vamos a respetar, por favor.
A ver, ven, dime sin miedo cuáles son tus ideas. Cuenta de antemano con mi respeto absoluto.
- Pues ya que me preguntas, te diré que mis ideas son disparo en la nuca al que piensa distinto.
- .... joder.... Lo respeto.
- Bang.
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4 de diciembre de 2008
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