5 de julio de 2005

Diluvio de sequías

No es por ahondar más en el asunto del extraño formato de telediarios que nos regalan hoy día diariamente (ver telediario, rest in peace), ni por poner en duda más de lo dicho lo dicho por los medios (de mitad) medios mediáticos (ver titulares y suplentes de prensa), pero es que si soy franco por sincero, que no por cenicero de cenizas humanas y y dictadas, si soy como digo completamente sincero, debo reconocerte que, desde éste mi cristal del mundo, me parece a mí que este año ha llovido chispa más o menos como otros anteriores. Que yo recuerde, llover, ha llovido. Y bastante. No bastantes días, pero sí bastante cantidad cada vez que llovía. Me ha costado llegar a reconocer este hecho, que admito por otro lado, puede ser una percepción de la realidad completamente equivocada, claro.

Bueno, lo que quiero decir (y no me dejo a mí mismo, con lo tarde que es), es que no me parece tan grave el tema de la sequía en comparación con el INNEGABLE cambio climático que estamos viviendo desde hace unos 2 años del calendario Gregoriano. El cambio climático es una realidad no virtual, imparable e irreversible con las medidas pasivas que se toman en la actualidad. Para hacerlo retroceder (si es que es posible) necesitaríamos cambiar los hábitos energéticos y consumistas por completo, además de tomar iniciativas recuperadoras (no sólo estabilizadoras). Estos días (por estos meses, tantos como 24) vivimos un tiempo distinto. Eso es innegable.

Lo de la sequía... bueno, quizá esté yo equivocado, pero insisto en que mi visión es otra a la que nos ofrecen desde los medios. No se sorprendan, si todos los pasos están en el camino de la subida de precios del agua patos. De manera que no sea agua pa tós. Yo no sé ná.

4 comentarios:

Susana dijo...

Cambio climático o casualidad, pero a mi no me parece ni medio normal que en Gijón hayamos tenido treinta y bastantes grados en junio. ¿Y el frío que pasé en invierno? eso te aseguro, que tampoco fue normal.

Un beso Carlitos

Fernanblog dijo...

Yo creo, amigo Carlos, que el cristal de tu pluviómetro está empañado. Y me empeño en reconocer que ha llovido bien poco. Mejor dicho que ha llovido, mal, poco.

Pero también estoy de acuerdo con Gregorio, y esto del cambio climático es extraordinario, por más que aparezca en algún telediario.
Polución, abuso, falta de educación, inconsciencia... Calor. Todo esto provoca calor.

Yo animo a que todo el que lea esta postilla acabe "metiendo las manos" en el reciclaje y se busque para releer otro buen poste de este ecoblógico bitácora.

carlitosreina dijo...

Eso necesito, amigos. Que me saquéis de mi error, o que expongáis vuestras dudas como yo.

Como le dije a un Toro amigo recientemente, ya la hemos cagado (perdón por lo de ya). Nos hemos rascado, y nos lo hemos cargado. O como dirían los genios de SíndromeClown, "te has rascado, y te le has cargado. Cargadotele".
Señores, es lo quiero decir. La cuenta atrás ya empezó, como si de Europe se tratara, y ya no aguantamos ni un poquito de calor. Uy, hace calor,... pon el aire a tope, hasta que tiritemos...

Y el ciclo vicioso circular, da otra vuelta... y otra, ... y otra...

Virginia dijo...

Oye que yo también lo pienso, que a mí me parece que ha llovido incluso bastante, tienes razón. Luego la gente se atiene a las cifras, pero yo recuerdo salir con paraguas muchos muchos días. Será cuestión de apreciación. Pero sí ha llovido este año y además yo creo que más que otros.